
Liturgia de la Palabra
Liturgia Eucarística
Misa
La palabra misa proviene del latín tardío missa, que es el participio pasivo del verbo mittere, que significa enviar. La etimología subraya que la celebración del culto, que hoy llamamos Misa, es un envío a poner en práctica lo vivido durante la liturgia. De ahí se origina la palabra misión.
Desde el siglo IV, se introdujo al final de la celebración del culto cristiano la frase latina «Ite, missa est», que traduce "Idos, sois enviados", para indicar el final de la ceremonia religiosa con el significado del envío de los fieles a practicar la enseñanza adquirida durante el culto realizado, enseñándolo a otros.
Debe saberse que, inicialmente, la frase latina «Ite, missa est», se refería a la despedida de los catecúmenos, que debían retirarse de la celebración antes del momento de la consagración del pan y el vino, lo que propiamente hoy conocemos como Eucaristía. Más tarde, se aplicó la frase para finalizar toda la celebración. Así que, el término "misa" se centra específicamente en el envío final.
En la actualidad, la celebración se termina con la frase «Podéis ir en paz», o también «Pueden ir en paz», que es la más común en nuestro medio eclesial.
